Peritación técnica y limpieza tras incendio en Badalona
Después de un incendio, la reacción natural es querer que todo vuelva a estar limpio cuanto antes. Es comprensible y, sin embargo, es justo lo que más caro sale. En FIXOREX trabajamos con una premisa distinta: primero medimos el daño y después lo reparamos. Antes de aplicar un solo producto necesitamos saber qué ha ardido, porque los residuos de una combustión no son polvo ni suciedad corriente, sino depósitos con una composición química concreta que determina cómo hay que tratarlos. La madera y el papel dejan un hollín seco y ligero que se retira en seco.
El aceite y las proteínas de una cocina dejan un hollín graso, amarillento y casi invisible que se detecta por el olor y que exige emulsión alcalina. Los plásticos, el cableado y el PVC dejan un depósito clorado, ácido y conductivo que hay que neutralizar antes de arrastrarlo, y que es el responsable de que un cuadro eléctrico o una placa electrónica fallen semanas después del siniestro. Confundir uno con otro no es un detalle técnico menor: es la diferencia entre recuperar una pared y tener que picarla.
Por eso nuestra intervención empieza conteniendo el área afectada, sigue con un diagnóstico del depósito y un mapa de daño estancia por estancia, y produce un informe de alcance con fotografías que entregamos al perito de tu aseguradora. En ese informe consta también lo que no se puede recuperar, algo que rara vez se pone por escrito y que sin embargo es lo que evita discusiones más adelante.
Solo cuando el alcance está claro empezamos a descontaminar, a extraer y secar el agua de extinción —capítulo especialmente delicado en una ciudad de mar, donde la humedad ambiental frena la evaporación y el moho aparece en cuestión de días— y a eliminar el olor impregnado.
Trabajamos en toda Badalona: pisos y fincas antiguas del Centre, Dalt de la Vila y Casagemes, bloques de Llefià, La Salut, Sant Roc y Lloreda, comercios y oficinas, y naves de los polígonos de Les Guixeres, Montigalà y Bonavista, donde el siniestro afecta a estructura, instalaciones, maquinaria y existencias.
Antes de devolverte el inmueble verificamos el aire y el olor residual, y cerramos con un acta de entrega firmada que detalla qué se ha hecho. Consulta las zonas donde intervenimos o escríbenos y lo miramos.
Qué hacemos con un inmueble quemado, en este orden
El orden importa tanto como el trabajo. Contenemos el área para que el hollín no siga extendiéndose, diagnosticamos qué tipo de depósito ha dejado la combustión, levantamos el mapa de daño y emitimos el informe de alcance. Solo entonces descontaminamos, tratamos la corrosión, secamos el agua de extinción y desodorizamos. Cerramos verificando el aire y firmando el acta de entrega.
Contención del área afectada
Aislamos las estancias contaminadas y protegemos accesos y huecos para que el hollín no viaje con las corrientes de aire a las zonas que el fuego no tocó. Es lo primero que hacemos al llegar.
Diagnóstico del tipo de hollín
Determinamos si el depósito es seco de madera y papel, graso de proteína de cocina o clorado de plásticos y PVC. De esa clasificación depende el método, el producto y el orden de trabajo.
Mapa de daño y test de superficies
Con pruebas en zonas testigo evaluamos estancia por estancia qué está manchado, qué está atacado y qué está perdido, y lo dejamos reflejado en un plano de daño comprensible.
Informe de alcance para el perito
Redactamos un informe fotográfico y descriptivo con el alcance real del siniestro, incluida la relación de elementos no recuperables, para que tu aseguradora valore sobre datos y no sobre impresiones.
Control de corrosión por humos
Revisamos cuadros eléctricos, electrónica, herrajes, maquinaria y cuadros de maniobra, neutralizamos los depósitos ácidos y advertimos por escrito del riesgo de fallo diferido.
Descontaminación por tipo de depósito
Limpiamos cada superficie con la técnica que le corresponde: retirada en seco, emulsión alcalina, neutralización o abrasión suave, cuidando el sustrato en lugar de castigarlo.
Secado del agua de extinción
Extraemos el agua, deshumidificamos y forzamos el secado con control de humedad relativa, porque en Badalona el aire de mar retrasa la evaporación natural y el moho aparece en días.
Desodorización y sellado
Eliminamos el olor a quemado impregnado con tratamiento en fase gas y sellamos los soportes muy penetrados cuando el olor procede del interior del material.
Verificación y acta de entrega
Comprobamos partículas y olor residual antes de devolver el inmueble y firmamos un acta que detalla qué se ha tratado, qué se ha repuesto y qué queda fuera del alcance.
El fuego se apaga en minutos, pero la corrosión de metales e instalaciones que los humos ácidos desencadenan sobre metales, cuadros eléctricos y electrónica sigue avanzando durante semanas si nadie la frena.
Los siniestros que peritamos en Badalona
Nos llaman por fuegos de cocina que dejan toda la casa con hollín graso, por incendios que suben por la escalera y ensucian pisos que no han ardido, por cuadros eléctricos quemados que dejan poco daño visible y mucho depósito ácido, y por siniestros de nave donde hay estructura, maquinaria y existencias en juego.
Fuego de cocina en un piso
El caso más frecuente. Una freidora o una sartén generan un hollín graso de proteína que se reparte por toda la vivienda y que apenas se ve, pero que huele y que se incrusta si se frota mal.
Incendio que afecta a la escalera
El fuego arranca en una vivienda y los humos suben por el hueco de escalera o el patio de ventilación manchando rellanos y pisos superiores que no han ardido. Hay que peritar la finca entera, no solo el origen.
Cuadro eléctrico o instalación quemados
Un fuego pequeño en un cuadro deja poco daño visible y mucho depósito clorado. Es el escenario clásico de corrosión diferida sobre electrónica y automatismos.
Incendio en nave o almacén
Estructura metálica, cubierta, existencias y maquinaria expuestas a humos. Aquí el informe tiene que separar lo recuperable de lo perdido con criterio, porque el impacto económico es directo.
Del primer aviso al acta de entrega
Un siniestro bien resuelto sigue siempre la misma secuencia: contener, diagnosticar, documentar, descontaminar, secar y verificar. Cada fase deja constancia escrita, de modo que al final del proceso sabes qué se hizo en cada estancia, con qué método y con qué resultado. Nada se improvisa sobre la marcha.
Contención
Aislamos lo contaminado para que el hollín no llegue a lo que se salvó y protegemos accesos.
Diagnóstico
Clasificamos el depósito, medimos pH, revisamos equipos y levantamos el mapa de daño.
Informe
Entregamos el alcance documentado, con fotografías y con la relación de lo no recuperable.
Intervención
Descontaminamos por tipo de hollín, secamos el agua de extinción y desodorizamos.
Verificación
Comprobamos aire y olor residual y firmamos el acta de entrega del inmueble.
Por qué medir el daño antes cambia el resultado
Medir antes de limpiar tiene tres efectos muy concretos: se aplica el producto correcto a cada superficie y no se arruina lo recuperable, se detecta el daño que todavía no ha dado la cara —corrosión, humedad oculta, aislamientos empapados— y se documenta el alcance mientras aún es visible, que es cuando tiene valor ante un perito.
Método por tipo de depósito
No aplicamos el mismo producto a todo: el hollín seco, el graso y el clorado se tratan de forma distinta y con productos incompatibles entre sí.
Informe que el perito entiende
Fotografías, descripción del alcance, justificación técnica y relación de pérdidas. Un expediente ordenado se valora mejor y más rápido.
Vigilancia de la corrosión
Revisamos y neutralizamos los depósitos ácidos sobre metales y electrónica, y advertimos por escrito del riesgo de fallo diferido.
Capacidad para naves
Medios, personal y criterio para siniestros industriales de Badalona, con clasificación de existencias y priorización de la actividad.
Secado pensado para la costa
Extracción, deshumidificación y control de humedad relativa, porque aquí el agua de extinción no se evapora sola.
Acta de entrega
Cerramos por escrito, con verificación de aire y olor. Sabes exactamente qué se hizo y qué quedó fuera del alcance.
Pisos, comunidades, comercios y naves
Intervenimos en pisos y casas, en escaleras y zonas comunes de comunidades, en comercios, bares y oficinas, y en naves, almacenes y cuartos técnicos. Cambian la escala, los medios y las prioridades, pero no el método: la peritación del daño va siempre delante de la limpieza.
Sobre qué actuamos dentro del inmueble
Actuamos sobre el hollín en sus tres formas, sobre el olor impregnado en soportes porosos, sobre los depósitos ácidos que atacan metales y electrónica, sobre el agua de extinción retenida en falsos techos y aislamientos, y sobre los elementos con daño irreversible, que documentamos como pérdida en lugar de disimularlos.
Barrios y polígonos de Badalona donde intervenimos
Antes de devolver un inmueble comprobamos partículas y olor residual siguiendo los criterios de calidad del aire interior que publica la Agència de Residus de Catalunya.
Lo que cuentan quienes ya han pasado por esto
«Se quemó la campana y parecía poca cosa, pero el olor no se iba de ninguna manera. Nos explicaron que era hollín graso metido en el yeso, lo trataron y desapareció del todo.»
«Nos separaron el material recuperable del que no lo era con un criterio que pudimos defender ante el perito. Ganamos semanas de discusión.»
«El fuego fue en un tercero y el hollín llegó hasta la azotea. Peritaron toda la escalera y el informe sirvió para el seguro de la comunidad sin discusiones.»
«Fueron honestos: dijeron qué se salvaba y qué no. Preferí eso mil veces antes que la promesa de dejarlo todo como nuevo.»
«Nos avisaron de que la electrónica podía fallar semanas más tarde y lo pusieron por escrito. Pasó exactamente eso y estaba cubierto.»
«El fuego fue pequeño y el agua fue el verdadero problema. Secaron con equipos y control de humedad, y no salió una sola mancha de moho.»
«Se quemó la campana y parecía poca cosa, pero el olor no se iba de ninguna manera. Nos explicaron que era hollín graso metido en el yeso, lo trataron y desapareció del todo.»
«Nos separaron el material recuperable del que no lo era con un criterio que pudimos defender ante el perito. Ganamos semanas de discusión.»
«El fuego fue en un tercero y el hollín llegó hasta la azotea. Peritaron toda la escalera y el informe sirvió para el seguro de la comunidad sin discusiones.»
«Fueron honestos: dijeron qué se salvaba y qué no. Preferí eso mil veces antes que la promesa de dejarlo todo como nuevo.»
«Nos avisaron de que la electrónica podía fallar semanas más tarde y lo pusieron por escrito. Pasó exactamente eso y estaba cubierto.»
«El fuego fue pequeño y el agua fue el verdadero problema. Secaron con equipos y control de humedad, y no salió una sola mancha de moho.»
¿Acaba de haber un incendio? Empecemos por medirlo
Si el fuego ha alcanzado tu piso, tu comercio o tu nave en Badalona, la primera llamada no debería ser para pedir que alguien venga a fregar. Debería ser para que alguien venga a mirar. Nos desplazamos a la zona, delimitamos lo contaminado para que el hollín no siga viajando, comprobamos qué ha ardido y en qué estado están las instalaciones y los equipos, y te decimos con criterio qué se recupera, qué se sustituye y qué conviene documentar cuanto antes para tu aseguradora.
A partir de ahí planificamos la descontaminación, el secado y la desodorización con un presupuesto cerrado y sin letra pequeña. Llámanos al 936 940 451: en un siniestro por incendio, la información temprana vale tanto como la rapidez.
Primero medimos el daño. Después lo reparamos. Urgencias 24 h en Badalona
936 940 451